Gracias de corazón y pido perdón por mis errores: Benedicto XVI

  • Y aunque Joseph Ratzinger asegure que ya no posee la fortaleza física y mental para continuar con su pontificado, han surgido varias hipótesis sobre las causas que llevaron al alemán a dimitir su papado, entre las principales los casos de abusos sexuales a menores por clérigos que removieron las estructuras de la Iglesia en varios países; criticado por un discurso en el que irritó a la comunidad musulmana y el escándalo del robo y filtración de documentos reservados del Papa, el “Vatileaks”, sacudieron su pontificado
  • A la sombra de su antecesor, el Papa Juan Pablo II, Benedicto XVI se convirtió en una figura opaca públicamente que careció de la empatía y popularidad que caracterizó a Karol Wojtyla
  • A los 85 años falleció Juan Pablo II, el mismo número de años que ahora tiene el pontífice Benedicto XVI
Gloria Carpio
Poco después de ser elegido el Papa 265 de la historia, Joseph Ratzinger reveló que durante la votación rogaba a Dios no salir electo, pero permaneció ocho años en el papado y el día de ayer anunció que renunciaría, lo que provocó la incertidumbre de propios y extraños.

Poco después de ser elegido el Papa 265 de la historia, Joseph Ratzinger reveló que durante la votación rogaba a Dios no salir electo, pero permaneció ocho años en el papado y el día de ayer anunció que renunciaría, lo que provocó la incertidumbre de propios y extraños.

Miles de suposiciones y especulaciones han surgido tras el sorprendente anuncio de que el próximo 28 de febrero el Papa Benedicto XVI renunciará a su cargo como líder de la Iglesia católica. Y aunque Joseph Ratzinger asegure que a sus 85 años ya no posee la fortaleza física y mental para continuar con su pontificado, han surgido varias hipótesis sobre las causas que llevaron al alemán a dimitir su papado, entre las principales los casos de abusos sexuales a menores por clérigos que removieron las estructuras de la Iglesia en varios países y el escándalo del robo y filtración de documentos reservados del Papa, el “Vatileaks”, sacudieron el pontificado de Benedicto XVI.

Los escándalos de curas pederastas provocaron que hace tres años Benedicto XVI se enfrentara al mayor de los escándalos cuando fue acusado por asociaciones de víctimas de haber encubierto violaciones sexuales de sacerdotes contra menores de edad, lo que el Vaticano desmintió tajantemente.

Pero lo anterior no fueron todos los escándalos, ya que desde el 19 de abril de 2005 cuando el cardenal alemán Joseph Ratzinger fue elegido sucesor del Papa Juan Pablo II como líder de la Iglesia católica, siete meses después, justo el 29 de noviembre, Benedicto XVI, quien es el Papa 265 de la historia, se enfrentó a las primeras inconformidades cuando el Vaticano impuso restricciones para evitar que los homosexuales se conviertan en sacerdotes. Un año después, el 14 de septiembre de 2006, en un discurso en su ciudad natal Bavaria, desató protestas en el mundo musulmán al citar a un emperador bizantino del siglo XIV, que dijo que el Islam sólo había traído maldad al mundo y que ésta se había diseminado mediante la espada. El 24 de enero de 2009, el Papa provocó grandes molestias al levantarle la excomunión a cuatro obispos ultratradicionalistas, incluyendo a uno que negó el Holocausto. El 6 de noviembre de 2010 provocó enojo cuando en España atacó el aborto y el matrimonio entre homosexuales, que recientemente había sido legalizado en la madre patria; ese año, el 2010, el quinto del pontificado, fue considerado uno de los más delicados y difícil del papado, ya que los casos de curas pederastas pusieron en la picota a las iglesias de Irlanda, Estados Unidos, Alemania, Austria y Bélgica, entre otras. Tras las decenas de casos en Estados Unidos que dejaron en bancarrota a varias diócesis por las indemnizaciones millonarias que tuvieron que pagar, los escándalos en Irlanda fueron un gran golpe para la Iglesia católica, cuando se revelaron abusos sexuales durante décadas a cientos de niños irlandeses por parte de sacerdotes, sobre todo en la arquidiócesis de Dublín de 1975 a 2004, y el 25 de julio de 2011, el Vaticano retiró a su embajador de Irlanda tras una crítica sin precedentes del parlamento irlandés a la Santa Sede por una ola de reportes que acusaron a la Iglesia de encubrir los abusos sexuales.

Sin embargo, Benedicto XVI admitió que la Iglesia no fue “vigilante, veloz y decisiva” a la hora de afrontar los abusos sexuales a menores y que el “perdón no sustituye a la justicia”.

Por todos esos escándalos, Joseph Ratzinger castigó al sacerdote mexicano Marcial Maciel, quien murió en el 2008, fundador de la poderosa congregación Legionarios de Cristo, por abusar sexualmente de seminaristas infantes, así como el consumo de drogas y tener hijos con varias mujeres.

El 23 de mayo de 2012, el mayordomo del Papa, Paolo Gabriele, fue detenido, tras encontrarse en su domicilio miles de documentos fotocopiados y muchos originales enviados al Pontífice. También le fue hallado un cheque de 100 mil euros donado por la Universidad Católica de Murcia (España) al Papa. Paoletto, como es conocido el ex mayordomo, dijo que el Santo Padre era una persona “manipulable”, que estaba mal informado y que “tenía que saber” lo que ocurría en el Vaticano. Fue condenado a un año y medio de prisión y perdonado por Benedicto XVI la Navidad pasada.

Todo eso provocó que la Iglesia católica fuera perdiendo creyentes y cambiaran a otra religión, incluso algunos turistas que viajan al Vaticano, señalan que los vendedores de artículos religiosos que rodean la Plaza de San Pedro, dicen que la gente sigue pidiendo imágenes de Juan Pablo II, que Benedicto XVI no ha podido superar ni igualar a los seguidores de Karol Wojtyla, lo que también ha causado que sus ventas disminuyan.

Según estadísticas publicadas por la agencia FIDES, en la actualidad una de cada seis personas que viven el mundo han sido bautizadas bajo la religión católica.

Pero desde los casi ocho años que Benedicto XVI asumió el ministerio petrino, los escándalos de pederastia y el caso “Vatileaks”, causó tan sólo en México que más de mil mexicanos abandonen diariamente las filas de la Iglesia católica durante los últimos años, lo cual supone unos 4 millones de seguidores, según el sociólogo e historiador Roberto Blancarte.

Blancarte indicó que este cambio no es exclusivo de México, sino de toda la región, como en Brasil, donde según las encuestas el porcentaje de católicos es menor al 70% de la población. En Centroamérica los católicos representan entre el 55% y 73%; en Chile o Venezuela alcanza un 70% del total de la población, mientras que en Cuba o Uruguay ese porcentaje gira alrededor del 50%.

Así, de acuerdo con previsiones de Blancarte, en los próximos años el número de católicos en México estará por debajo del 80%.

Blancarte indicó que es difícil conocer las causas del éxodo masivo del catolicismo, pues sin encuestas serias para saber los motivos “sólo caeríamos en especulaciones”, y agregó que no todos se salen por las mismas causas, alguna de ellas pudiera ser que “ya están hartas de la religión en general o debido a los escándalos de los religiosos, cada quien tiene su motivo”.

Blancarte recordó que mientras la Iglesia continúe con sus liturgias aburridas, mientras sus representantes no respondan a las necesidades de la gente y mantengan sus críticas hacia el uso de anticonceptivos o del condón, o que la educación sexual es mala, la gente se va a alejar más y más”.

Y mientras las especulaciones continúan sobre las causas que llevaron a Josep Ratzinger a abandonar su papado, del mismo modo, vuelven a salir a la luz algunas controversias alrededor de su pontificado, como su justificación del uso de preservativos en el caso de personas con Sida, alegando que “puede ser un primer paso para abrir la vía a una sexualidad más humana, vivida de otro modo”.

A la sombra de su antecesor, el Papa Juan Pablo II, Benedicto XVI se convirtió en una figura opaca públicamente que careció de la empatía y popularidad que caracterizó a Karol Wojtyla.

El Sumo Pontífice adelantó que su dimisión será efectiva a partir de las 20:00 horas del 28 de febrero, por lo que será en los primeros días de marzo cuando el Vaticano lleve a cabo el cónclave donde se definirá al sucesor de Joseph Aloisius Ratzinger.

Frente al próximo papado que comenzará en marzo, inician también las especulaciones sobre quién asumirá la responsabilidad frente a la Iglesia católica. Algunos vislumbran la llegada de un Sumo Pontífice de África o Latinoamérica, regiones con gran representatividad católica a nivel mundial y con una dinámica expansiva que podría revitalizar a esta institución religiosa.

Desde ayer, la prensa internacional comenzó a dar nombres de los posibles sucesores de Benedicto XVI: el nigeriano Francis Arinze, el ghanés Peter Turkson y el canadiense Marc Ouellet, además del arzobispo italiano Ángelo Scola y Tarcisio Berlone, actual “número dos” del Vaticano.

DEL PAPA VIAJERO A… BENEDICTO

A los 85 años falleció Juan Pablo II, el mismo número de años que ahora tiene el Papa Benedicto XVI, el primero de origen polaco, el segundo nacido en una población de Bavaria, Marktl am Inn. Ambos líderes de la Iglesia católica, una de las que goza de mayor número de adeptos en el mundo; sin embargo, entre ambos existen diferencias notables, que han hecho que la gente sienta mayor admiración y hasta amor por uno u otro. De ello habla en entrevista con DIARIOIMAGEN, el antropólogo y especialista en religión, José Cárdenas de León.

“Se trata de un acontecimiento que sin duda impacta no sólo a quienes forman parte de la religión católica, también lo hace con el resto de la gente. Juan Pablo abrió muchos canales de comunicación entre católicos y otras religiones; en el caso de Benedicto su carácter lo hizo permanecer más al margen de otras comunidades. Lo primero hizo que Juan Pablo tuviera impacto, de imagen, de cambio de ideas e intercambio por su afición a la diplomacia”, indica.

Benedicto, de nombre real Joseph Ratzinger, llegó al mundo el 16 de abril de 1927, hijo de un gendarme; sus padres eran muy católicos. Josef fue bautizado y la pila bautismal de la sencilla iglesia del pueblo es ahora motivo de visitas turísticas y peregrinaje de católicos. Juan Pablo conocido como el “Papa viajero”, nació bajo el nombre de Karol Józef el 18 de mayo de 1920 en Wadowice, un pueblo de Polonia cercano a Cracovia. Era el menor de los tres hijos del matrimonio integrado por Karol Wojtyła y Emilia Kaczorowska. Su madre era una ferviente católica, y se las arregló para que su hijo naciera cerca de un templo, pues quería que lo primero que oyera su hijo fueran los “cánticos a Dios”. Cuando Karol aún era muy pequeño, su madre le decía a otras mujeres: “Verán que mi pequeño Karol será una gran persona.

El antropólogo social indica que algo que tienen en común Juan Pablo y Benedicto es que ambos pertenecieron a la milicia en el caso del Papa, que este 28 de febrero dejará el pontificado, perteneció a uno de los múltiples grupos de jóvenes que ayudaban a las milicias nazis que llevaban a cabo la defensa antiaérea. Ratzinger fue enrolado en forma obligatoria por los nazis, como era usual en aquellos días en los que tantos soldados alemanes habían muerto, que se empezó a echar mano de los jóvenes en forma forzosa.

Al ser electo Papa, Benedicto dijo: “Sólo soy un simple trabajador en la viña del Señor”. Poco después reveló que durante la votación rogaba a Dios no salir electo, pero permaneció ocho años en el papado y el día de ayer anunció que renunciaría, lo que provocó la incertidumbre de propios y extraños.

Según establece el Código de Derecho Canónico, la ley fundamental de la Iglesia, la renuncia del obispo de Roma está prevista en el apartado 332.2, el cual establece que la renuncia debe ser libre, abiertamente manifestada, pero nadie la debe aceptar.

“No es la primera vez que un hecho así ocurre, aunque no en la era moderna, en este tiempo no se había presentado. El Pontífice más conocido que ha renunciado es San Celestino V (1294-1294), quien dejó su puesto en medio de una lucha. Gregorio XII (1406-1415) dejó su ministerio, San Ponciano (230-235), elegido el 21 de julio del 230, en la época del emperador Alejandro Severo. San Silverio (536-537), quien abdicó el 11 de noviembre del año 537, así como San Martín I (649-655), perseguido por el emperador Constante II y Juan XVIII (1003-1009). Si te das cuenta, estamos hablando de hace muchos años, por eso es un suceso que resulta para algunos hasta caótico”.

De igual modo, se comenta que Benedicto sin duda será ahora un referente en muchos sucesos de la historia, no sólo católica, pues ha realizado actos que otros no habían hecho antes, por ejemplo, Juan Pablo fue un Papa de contacto y acercamiento humano, en tanto a Benedicto le tocó incluso ser parte ya de las redes sociales y es que pese a ser el primer Pontífice en la Iglesia católica en estar presente en las redes, Benedicto XVI no ha informado aún de su renuncia en su cuenta de Twitter.

“Nos hemos de liberar de la falsa idea de que la fe ya no tiene nada que decir a los hombres de hoy”, dice el mismo Benedicto, quien ha decidido retirarse, dicen que por motivos de salud.

Asimismo, seguramente en la memoria de todos quedó grabada su frase de despedida, tras anunciarse el fin de su pontificado, “Gracias de corazón y pido perdón por mis errores”.

“Juan Pablo decía que ‘La peor prisión es un corazón cerrado’, quizá Benedicto siempre lo ha tenido demasiado abierto, de verdad es un momento difícil para la Iglesia pero por ley habrá que respetarlo, finalmente el único que debiera o no aceptar tal renuncia debiera ser Cristo, quien es el verdadero líder de los católicos”, indica Cárdenas de León.

“En realidad, todas las cosas, todos los acontecimientos, para quien sabe leerlos con profundidad, encierran un mensaje que, en definitiva, remite a Dios”, Juan Pablo II.

 

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