Carlos Salinas de Gortari y la sucesión gubernamental en el Estado de México

Arco Norte

José Luis Montañez Aguilar

 

El PRI tiene una docena de aspirantes a suceder en el cargo al doctor Eruviel Ávila Villegas.

El PRI tiene una docena de aspirantes a suceder en el cargo al doctor Eruviel Ávila Villegas.

 

En realidad, no será nada fácil para el Partido Revolucionario Institucional la elección de gobernador del Estado de México el año entrante, pese a que el partido oficial tiene una docena de aspirantes a suceder en el cargo al doctor Eruviel Ávila Villegas.

Todos ellos con una trayectoria política o bien apoyados por el poderoso Grupo Atlacomulco, en su deseo de alcanzar el cargo electoral, que bien puede ubicarse como el segundo en importancia y peso político en México, después de la Presidencia del país, pues es bien sabido que quien llega a la gubernatura mexiquense está a un paso de la primera magistratura de la nación y, si no, que se lo pregunten a Enrique Peña Nieto.

En contra de lo que se pudiera pensar de que el PRI la tiene fácil para el 2017 en la tierra del profesor Carlos Hank González e Isidro Fabela, déjeme decirle que, en el proceso electoral de junio pasado, el partidazo perdió siete de las 12 gubernaturas en disputa. Y eso que su líder máximo, en ese tiempo el sonorense Manlio Fabio Beltrones, había vaticinado que la poderosa estructura del Revolucionario Institucional barrería al PAN, PRD y Morena de Andrés Manuel López Obrador, quedando con ello -Manlio- en una posición envidiable como uno de los más fuertes aspirantes presidenciales para 2018. Al final de la contienda electoral, Beltrones tuvo que renunciar al CEN priísta, tras la tremenda zapatería que le propinó, sobre todo, Acción Nacional.

Comentando el tema con algunos actores que participaron en la masacre electoral del PRI y viendo que el tricolor no metió ni las manos para defender las importantes plazas que perdió, podemos asegurar que todo fue obra del Chupacabras, Carlos Salinas de Gortari, quien con esa maniobra electoral – las siete gubernaturas que perdió el PRI- buscó darle respiración de boca a boca al PAN y al PRD para fortalecerlos, con miras al 2018, pues según sus cálculos, si Andrés Manuel López Obrador gana las próximas presidenciales, no le gustaría tener que abandonar el país de nuevo en calidad de autoexiliado, o bien, pasarse todo lo que le resta de vida en la cárcel, por las cuentas pendientes que tiene con la sociedad, y por ende, con la justicia, al haber encabezado un régimen que para el pueblo de México fue de saqueo y corrupción.

Le comento esto porque muchos en el Estado de México están temerosos, y con sobrada razón, de que el Chupacabras Salinas de Gortari, vaya hacer de las suyas en el proceso electoral del 2017 y empine al candidato a gobernador tricolor mexiquense, para darle, sobre todo al PAN, más terreno político con miras al 2018.

Ya sabe usted que Margarita Zavala, esposa de Felipe Chupitos Calderón Hinojosa, ya dijo que sí quiere ser candidata azul y presidenta de nuestro país en el 2018, por aquello de que en los Estados Unidos la Hillary Clinton tiene muchas posibilidades de ganar las presidenciales de noviembre y con ello demostrar que la mujer ya está más lista que nunca para desempeñar cargos de gran responsabilidad.

La Zavala tratará de aprovechar lo que pasa con Hillary y su candidatura, para dejar en claro que la mujer ha escalado grandes alturas en la política nacional, para llevarse el gato al agua -jijijijiji- y ser la primera dama en ser presidenta de México, todo ello, nos dicen los enterados de la política azteca, con la ayuda del mismísimo señor Salinas de Gortari, quien tiene ahora los controles del andamiaje político en territorio azteca, tras los espacios vacíos que ha dejado el mexiquense y primer mandatario del país, Enrique Peña Nieto.

Por cierto, si el PRI pierde la Presidencia del país en el 2018, como se ve que será, creo que el inquilino de Los Pinos y todo su grupo deberán darle las gracias de ello a Eduardo Sánchez, vocero de la casa presidencial y quien ha hecho pomada con su política de Comunicación Social la imagen de Enrique Peña Nieto.

Todo mundo sabe que el Presidente tomó la peor decisión de su vida al quitar de Comunicación Social a David López Gutiérrez y poner en su lugar a este señor Eduardo Sánchez, que de manejo de medios sabe lo que mi abuelita de química.

Y si no, nada más vea usted como este “comunicador”, así, entre comillas y su principal asesor, Roberto Calleja, han trapeado el piso literalmente con la imagen presidencial… ¿Qué, NO?

Quiero decirle a usted, con toda certeza, que para la mayoría Peña Nieto no hubiese sido presidente de nuestro país, sin el manejo inteligente y hábil de medios que hizo durante su periodo como gobernador y luego como candidato del PRI a la Presidencia de la República en el 2012, el licenciado David López Gutiérrez.

El agradecimiento del mexiquense para con este profesional sinaloense de la comunicación llegó a ser tal, que en más de una ocasión -no me lo contaron, lo presencié varias veces-, Enrique Peña Nieto lo comparó con su propio progenitor, cosa que el actual legislador siempre tomó con mucha humildad.

Precisamente, ahora que la imagen del presidente Enrique Peña Nieto está por los suelos, a niveles menores al 50 por ciento de como los dejó el sinaloense, el propio David López, en un gesto por demás solidario y de amistad para con el primer mandatario, ha dicho que está listo para entrar de emergente, a tratar de rescatar la deteriorada imagen del Presidente.

Sería desde una oficina en Los Pinos y como asesor de primer nivel del presidente Peña Nieto, por arriba de Eduardo Sánchez, Roberto Calleja y compañía, quienes por vergüenza, deberían haber renunciado desde hace un buen tiempo a los cargos que ostentan, pues nunca en la historia reciente de México se había visto que a un primer mandatario lo tomaran de payaso y como personaje principal de chistes y mofas, sobre todo en las redes sociales, donde se han comido vivo al mismísimo Enrique Peña Nieto millones de ciudadanos, y no exagero al decir millones de ciudadanos, estimados lectores.

Si el PRI pierde el poder en el 2018, creo que la militancia deberá culpar de la derrota y llamar a cuentas a este par de comunicadores de lujo: Eduardo Sánchez y Roberto Calleja.

Por cierto, Calleja no fue solidario con su jefe David López Gutiérrez, cuando éste salió de Los Pinos. Y eso que el sinaloense lo rescató del desempleo cuando lo corrieron de la oficina de prensa del IMSS, tras la llegada de Felipe Chupitos Calderón Hinojosa a la Presidencia del país.

Bueno, retomando el tema de la sucesión en el Estado de México, le informo que la ex candidata presidencial del Partido Acción Nacional, Josefina Che-pina Vázquez Mota, ya dijo que sí va como candidata de una alianza para la gubernatura del Edomex. La cosa se está poniendo color de hormiga para el PRI, pues todos los partidos políticos, con excepción del tricolor, la ven con buenos ojos.

Aquí, el partido Morena de Andrés Manuel López Obrador le jugaría a vencer de cualquier forma al PRI, pues si el partido oficial pierde la elección por la gubernatura del 2017 en el Estado de México, poca oportunidad tendrá de retener la presidencial del país en el 2018, pese a que el actual gobernador, doctor Eruviel Ávila Villegas, ha hecho un buen papel al frente de la administración pública.

Eruviel tiene su boleto para la grande bien seguro y no lo va a soltar. Es un político con mano de terciopelo, que mueve sus fichas en el momento oportuno y tiene de aliados a más de la mitad de los gobernadores del país y muchos líderes de la Iglesia católica, entre ellos cardenales, que saben que es un hombre de palabra, preocupado por las causas del pueblo.

Hace seis años, Eruviel le dio la sorpresa a todo mundo cuando fue nominado candidato del PRI al gobierno del Edomex. Dejó en el camino al junior Alfredo del Mazo Maza, quien ya tenía hasta la publicidad hecha en el PRI de Toluca para ser el abanderado oficial del partidazo.

Ahora, Alfredo y Carolina Monroy, los dos Del Mazo, buscan el gobierno mexiquense como si se tratara de una herencia familiar, pues el padre de Alfredito y su abuelo ya pasaron por el cargo de gobernador. Es más, su progenitor se quedó con las ganas de ser presidente de México y eso que tenía todo el apoyo de Don Fidel Velázquez, mandón por más de 50 años de la CTM y todo el movimiento obrero nacional.

Bueno, quiero decirle a usted que según los sondeos iniciales sobre el tema de la sucesión gubernamental del Estado de México, la lista la encabezan Luis Videgaray, ex secretario de Hacienda y quien si quiere y lo desea puede ser candidato del PRI al gobierno mexiquense.

Luis Videgaray tiene todavía poder y peso político suficiente para que desde Los Pinos lo palomeen, aunque eso no significa que pueda ganar las votaciones, pues a él y a nadie más se atribuye la metida de pata que dio el presidente Enrique Peña Nieto al invitar a México y sobre todo, a la residencia oficial de Los Pinos, al candidato presidencial republicano, Donald Trump, quien se ha cansado de decirnos a los mexicanos: delincuentes, criminales, narcos y muchas otras linduras que tienen a los 120 millones de compatriotas, ahora sí que bien, pero bien enchilados…jijijijijiji.

Siguen en la lista Ana Lilia Herrera Anzaldo, una mujer que ha hecho de la política un oficio serio y que de un modesto puesto de vocera gubernamental en la época de Arturo Montiel Rojas, llegó hasta el Senado del país por méritos propios; José Manzur Quiroga, actual secretario general de Gobierno con Eruviel Ávila Villegas y a quien se le atribuye que la entidad marche en orden, en paz y sobre ruedas; Ernesto Nemer Álvarez, titular de la Profeco y uno de los políticos con amplia trayectoria y experiencia en el manejo de la problemática mexiquense.

Están también Alfonso Navarrete Prida, secretario del Trabajo a nivel federal; César Nomar Gómez Monge, titular de Salud con Eruviel; Luis Enrique Miranda Nava, actual secretario de Sedesol con Peña Nieto y el alumno más aventajado por mucho y en todo de Arturo Montiel Rojas…jijijijiji.

Por la oposición no se ve a nadie más que a Che-pina Vázquez Mota, quien de agarrarle la palabra a su instituto político, que es el PAN, podría dar la sorpresa y con ello darle tremendo empujón a doña Margarita Zavala, esposa, como dijimo endenante -jajajajaja- del campeón de barra libre, Felipe Chupitos Calderón Hinojosa.

Verdad que el PRI no la tiene nada fácil, y más si al Chupacabras Carlos Salinas de Gortari se le ocurre meter su cucharota en el Estado de México para la elección de gobernador en 2017. Nos leemos la próxima semana…va.

montanezaguilar@gmail.com

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