Prostitución, sin freno

  • En esta actividad no existe control sanitario por parte de la autoridad
Alejandro Garduño

Las casas de citas no autorizadas operan durante las 24 horas, sin que medie intervención de la autoridad municipal. (Fotos: Santiago Rodas)

Cancún.- La prostitución en Cancún está fuera del control de las autoridades municipales desde hace más de tres años. El ex alcalde, actualmente preso en Nayarit, Gregorio Sánchez Martínez, desde que tomó el poder, no quiso asumir la responsabilidad de imponer un control, a través de la creación de zonas rojas tipo Ámsterdam; desechó los proyectos que regularían la prestación del sexoservicio por parte de mujeres, hombres y travestis como se hace en los múltiples polos turísticos de playa de todo el mundo, como Río de Janeiro, Brasil, y La Habana, Cuba, por citar algunos ejemplos.

Así lo señaló en exclusiva para “Diario Imagen Quintana Roo”, el otrora defensor de las prostitutas, Ramiro de la Rosa. El declarante comentó que actualmente en Cancún son 400 a 500 personas, entre mujeres y hombres mayores de edad, las que abiertamente y como actividad principal ejercen el sexoservicio para ganarse la vida. Aclaró que hay muchas más que lo hacen de forma más discreta u ocasional entre los automovilistas, servicio a domicilio u hotel a través de contacto telefónico.

Lugares focalizados

Ramiro de la Rosa señaló que existen varios lugares donde se realiza dicha actividad, los cuales están perfectamente localizados, especialmente en la Supermanzana 66 y la 63, donde es la zona más popular y de menor costo, así como los más de 100 establecimientos denominados “Spa”, donde detrás de una fachada con rótulo de supuesta sala de masajes, y en otros casos sin anuncio alguno, el sexoservicio es la principal actividad.

Indicó como ejemplo los locales que están en la avenida Kabah, los cuales están a la vista en la Supermanzana 93; asimismo, existen varias casas particulares que han sido habilitadas para ofrecer “masajes con final feliz” en las Supermanzanas 29 y 30, entre muchas otras de la ciudad.

A esas “casas del placer comprado”, se llega muy fácilmente solicitándole el servicio a cualquier taxista de Cancún. Ellos saben dónde es exactamente, incluso hay anuncios en periódicos en los que ofrecen comisión a los trabajadores del volante que lleven clientes a esos “Spa”.

Perdieron el control

Dijo que desde hace tres años se perdió el control sobre las sexoservidoras y actualmente se han convertido en un problema de salud. Todo empezó cuando Gregorio Sánchez se negó a reubicar las casas de citas de la Supermanzana 63, no tomó en cuenta las sugerencias que se le hicieron de convertir en una zona de tolerancia ese lugar, ya que varias personas estaban dispuestas a vender esas casas, y ahí se adaptarían esas construcciones para tener un lugar donde predominaría la seguridad, la higiene, y el control de los hombres y mujeres dedicadas a la prostitución.

Dijo que el control de la higiene de las trabajadoras sería absoluto a través de revisiones y control como se llevaba a cabo a través de tarjetas; asimismo, en ese modelo de zona roja, se tendría la seguridad de esas personas y de los clientes; en la Supermanzana 63 nunca mataron a nadie. Actualmente se han dado varios casos de prostitutas y clientes que han resultado muertos; ya no hay control, aseguró.

Lo peor de todo, dijo Ramiro, es que al no haber control de la autoridad municipal, miembros del crimen organizado tomaron el lugar y lo hicieron suyo junto con las sexoservidoras, las cuales son actualmente a pagar cuotas a esos grupos delincuenciales. La primera historia de asesinatos comenzó con la aparición de “Moy el Sanguinario”, quien en el año 2008 comenzó a exigir que las mujeres le rindieran cuentas y le otorgarán tributo; ese mismo individuo fue capturado y en sus declaraciones dijo que los mismos jefes policiacos de esa época, encabezados por Francisco Velasco “El Vikingo”, impuesto por Gregorio Sánchez, le permitió extorsionar a las trabajadoras del placer sexual.

La falta de interés que hubo de parte del entonces alcalde derivó en el descontrol las trabajadoras sexuales; se pasaron de la Supermanzana 63 a la 66 y además aparecieron como hongos los “Spa”, que incluso pagan publicidad en algún periódico, donde actualmente las y los sexoservidores se dedican más a robar a los clientes, a bolsearlos y dejarlos en la calle, que a brindar el servicio sexual. Ello ha repercutido en que los clientes habituales ya no acudan a esos lugares en la cantidad y frecuencia que lo hacían, por temor a ser robados y hasta lesionados por parte de los miembros del crimen organizado.

Extrañan “Plaza 21”

Dijo que no se va a poder exterminar dicha actividad, pero sí se puede controlar a través de la creación de zonas rojas, como se planeó hace más de 10 años cuando fue creada la ya desaparecida “Plaza 21”, a donde eran llevados los turistas norteamericanos y europeos, quienes en sus países sabían que en Cancún, “Plaza 21” era un lugar seguro para tener sexo con personas de otras razas, costumbres y otros continentes.

Además, fue durante varios años una fuente de derrama económica importante, ya que los turistas pagan a los taxistas, dejaban jugosas ganancias a los meseros, los vendedores de “tours” ofrecían los servicios y diversión de dicha plaza y todos ganaban. No había necesidad de que les robaran a los turistas, peor, poco a poco ha ido desapareciendo ese servicio y actualmente “Plaza 21” es un panteón donde sólo acuden algunos clientes locales.

Sexo masculino con actividades femeninas

En cuanto al sexoservicio de hombres, Cancún ocupa el número 1 de la lista de la guía “gay” del mundo, y es tan simple como pasar por las noches sobre los carriles de la avenida Tulum y justo frente al palacio municipal hay más de una decena de muchachitos menores de 25 años que se ofrecen a los clientes. Esos mismos “gays” son los que le ponen el dedo a los turistas y gente adinerada, una vez que suben a las camionetas lujosas, y son seguidos por sus cuidadores, quienes en muchas ocasiones atracan a los buscadores de “sexo-gay” y les roban; las víctimas no denuncian a las autoridades judiciales para evitar el escándalo y lo que impera es la impunidad, y el descontrol de la prostitución, afirmó el entrevistado.

Agregó que en esa misma avenida, que es la principal de la ciudad, existen desde hace más de 15 años bares “gays” donde se hacen arreglos para sexoservicios y otras actividades ilícitas, las cuales ignoró el ex alcalde Gregorio Sánchez.

Dijo que los destinos turísticos de playa de todo el mundo son por naturaleza centros de atención para los turistas que llegan buscando sexoservicio con personas de otras nacionalidades, razas y costumbres, que para ellos son desconocidas. Es una farsa decir que Cancún sólo es sol, mar y arena lo que buscan los turistas; no tiene nada de malo, señaló Ramiro de la Rosa, pero se debe tener un control como se lleva a cabo en otros países.

Finalmente, dijo que en el municipio vecino a Cancún, Playa del Carmen (Solidaridad), la situación es más difícil. Hay más desorden, debido a que el crimen organizado es el que tiene el control absoluto; las autoridades ni siquiera tienen agendado el tema del sexoservicio y sus consecuencias. Simplemente se muestran indiferentes.

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